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Casos de éxito · 6 min de lectura · 2026-06-25

Cómo un marketplace envía a Canarias sin atascarse en la aduana

Vender en Canarias desde la Península parece un envío nacional… hasta que aparece la aduana. Así resolvimos, por la parte aduanera, los envíos de un conocido marketplace canario —junto a un operador logístico nacional— a Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.

Para un marketplace, vender a Canarias debería ser tan sencillo como vender a Madrid o Sevilla. Mismo país, misma moneda, mismo idioma. Pero hay un detalle que lo cambia todo: Canarias está fuera del territorio aduanero de la Unión Europea. Eso significa que cada envío de la Península al archipiélago pasa por la aduana, con su declaración, sus impuestos y su documentación.

Este es el caso de cómo ayudamos a un conocido marketplace canario, en colaboración con un operador logístico nacional, a resolverlo. Nos centramos en la parte aduanera —que es donde estaba el cuello de botella— sin entrar en el detalle técnico de la integración.

El problema: cada pedido, un trámite aduanero

Llegaban cientos de pedidos al mes con destino Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, las dos capitales de provincia del archipiélago. Cada uno exigía:

  • Una declaración de importación en Canarias (la mayoría, de Bajo Valor, por el importe típico del e-commerce).
  • El cálculo del IGIC (el IVA canario) y, cuando aplica, del AIEM.
  • La clasificación arancelaria correcta de cada producto.
  • La documentación que cada parte de la cadena necesita.

Hacerlo a mano, pedido a pedido, no escalaba: lento, caro y con riesgo de rechazos que retenían la mercancía.

La solución aduanera, en cuatro pasos

1. Clasificar bien, una sola vez

Lo primero es asignar a cada producto su código arancelario correcto y comprobar que sea declarable, con sus controles y restricciones. Un error aquí se paga en rechazos. Con la clasificación asistida por IA, el catálogo del marketplace quedó clasificado y validado, listo para declarar sin sorpresas.

2. Declarar como Bajo Valor cuando procede

La mayoría de los pedidos de e-commerce entran en el umbral de Bajo Valor, lo que permite una declaración de importación más ágil. Cada pedido se declara automáticamente con la modalidad que le corresponde, y el sistema vigila la respuesta de la aduana.

3. IGIC y AIEM correctos por partida y ruta

El IGIC y el AIEM no son un porcentaje fijo: dependen de la partida arancelaria y de la operativa. En vez de recordar cada caso, los impuestos canarios se calculan automáticamente para cada producto, de forma que la declaración sale correcta a la primera.

4. Consolidar para Las Palmas y Tenerife

En lugar de tratar cada paquete como un trámite aislado, los envíos se agrupan en consolidados por destino —uno hacia Gran Canaria, otro hacia Tenerife—, repartiendo pesos y bultos y declarando el conjunto. Menos trámites, menos coste, y toda la documentación generada y archivada.

El resultado

De gestionar cada envío a Canarias a mano, a que se clasifiquen, declaren y documenten solos. La aduana dejó de ser el freno y pasó a ser un paso más, invisible para el cliente final.

El equipo del marketplace dejó de dedicar horas a trámites aduaneros y pasó a supervisar solo las excepciones. Los pedidos a Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife salen con la misma fluidez que cualquier envío peninsular.

¿Vendes a Canarias?

Si tu operativa se parece a esta —muchos envíos al archipiélago, con la aduana como cuello de botella—, podemos mostrarte sobre tus propios casos cómo automatizar la parte aduanera de principio a fin.

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