Para un marketplace, vender a Canarias debería ser tan sencillo como vender a Madrid o Sevilla. Mismo país, misma moneda, mismo idioma. Pero hay un detalle que lo cambia todo: Canarias está fuera del territorio aduanero de la Unión Europea. Eso significa que cada envío de la Península al archipiélago pasa por la aduana, con su declaración, sus impuestos y su documentación.
Este es el caso de cómo ayudamos a un conocido marketplace canario, en colaboración con un operador logístico nacional, a resolverlo. Nos centramos en la parte aduanera —que es donde estaba el cuello de botella— sin entrar en el detalle técnico de la integración.
El problema: cada pedido, un trámite aduanero
Llegaban cientos de pedidos al mes con destino Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, las dos capitales de provincia del archipiélago. Cada uno exigía:
- Una declaración de importación en Canarias (la mayoría, de Bajo Valor, por el importe típico del e-commerce).
- El cálculo del IGIC (el IVA canario) y, cuando aplica, del AIEM.
- La clasificación arancelaria correcta de cada producto.
- La documentación que cada parte de la cadena necesita.
Hacerlo a mano, pedido a pedido, no escalaba: lento, caro y con riesgo de rechazos que retenían la mercancía.
La solución aduanera, en cuatro pasos
1. Clasificar bien, una sola vez
Lo primero es asignar a cada producto su código arancelario correcto y comprobar que sea declarable, con sus controles y restricciones. Un error aquí se paga en rechazos. Con la clasificación asistida por IA, el catálogo del marketplace quedó clasificado y validado, listo para declarar sin sorpresas.
2. Declarar como Bajo Valor cuando procede
La mayoría de los pedidos de e-commerce entran en el umbral de Bajo Valor, lo que permite una declaración de importación más ágil. Cada pedido se declara automáticamente con la modalidad que le corresponde, y el sistema vigila la respuesta de la aduana.
3. IGIC y AIEM correctos por partida y ruta
El IGIC y el AIEM no son un porcentaje fijo: dependen de la partida arancelaria y de la operativa. En vez de recordar cada caso, los impuestos canarios se calculan automáticamente para cada producto, de forma que la declaración sale correcta a la primera.
4. Consolidar para Las Palmas y Tenerife
En lugar de tratar cada paquete como un trámite aislado, los envíos se agrupan en consolidados por destino —uno hacia Gran Canaria, otro hacia Tenerife—, repartiendo pesos y bultos y declarando el conjunto. Menos trámites, menos coste, y toda la documentación generada y archivada.
El resultado
De gestionar cada envío a Canarias a mano, a que se clasifiquen, declaren y documenten solos. La aduana dejó de ser el freno y pasó a ser un paso más, invisible para el cliente final.
El equipo del marketplace dejó de dedicar horas a trámites aduaneros y pasó a supervisar solo las excepciones. Los pedidos a Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife salen con la misma fluidez que cualquier envío peninsular.
¿Vendes a Canarias?
Si tu operativa se parece a esta —muchos envíos al archipiélago, con la aduana como cuello de botella—, podemos mostrarte sobre tus propios casos cómo automatizar la parte aduanera de principio a fin.